Adicciones

Instagram, una posible nueva adicción

Se puede definir como una dependencia el uso abusivo de redes sociales, aunque aún no se lo reconozca como diagnóstico.

Mucho se ha hablado sobre las adicciones tóxicas, como una sustancia que produce efectos negativos sobre la salud y poco se sabe sobre las adicciones no tóxicas, igual de perjudiciales para la salud de la persona y que cada vez son más comunes en la población. Entre ellas se encuentra la adicción conductual a las redes sociales.

A lo largo de las últimas décadas el uso de sitios de redes sociales como Instagram, ha evolucionado rápidamente. También, se ha visto que el confinamiento ha sido un factor de riesgo para muchas personas, ya que se han incrementado las adiciones y, en este caso, las adicciones a las redes sociales, en concreto en Instagram.

Se ha visto que la adicción no tóxica también produce cambios a nivel cerebral al mismo tiempo que las adicciones tóxicas. Entonces, si estamos continuamente mirando las publicaciones de Instagram y cada vez están aumentando las ganas de seguir mirando publicaciones, esto a nivel cerebral indicará que se está incrementando la dopamina, noradrenalina y disminuyendo la serotonina.

La adicción a Instagram no se reconoce formalmente como diagnóstico, ya que de momento no existe suficiente marco teórico para contribuir al cuerpo de conocimientos sobre esta adicción, sus causas y consecuencias, pero sí se puede definir en términos generales como una dependencia en el uso de redes sociales.

Instagram es una aplicación centrada en lo visual para que sus miembros compartan fotos e imágenes. Se ha visto que es una herramienta muy efectiva para el marketing y venta de productos. El uso excesivo y adictivo de la red social puede tener como consecuencia la aparición de síntomas psicológicos negativos, además del comportamiento de compras compulsivas, debido a su gran nivel de llegada en cuanto a la publicidad.

Aspectos como la comunicación, entretenimiento, pasatiempos, encontrar amigos, mantener relaciones, diversión, ver en directo a otras personas y seguir todo el tiempo diversas publicidades, pueden llevar a un uso problemático de la red social.

Los adictos a las redes sociales pasan su mayor parte del tiempo y rendimiento en línea, provocando una disminución en su productividad académica y en el trabajo, y obteniendo como consecuencia una menor satisfacción con su estilo de vida.

Las redes sociales pueden asociarse con sentimientos de soledad, ya que las personas que se sienten solas creen que pueden interactuar mejor en línea que cara a cara. También está relacionado con un incremento de la timidez en los estudiantes, ya que está visto que la adolescencia y adultez temprana es una etapa de riesgo para el mal uso de Instagram.

Por lo tanto, el uso inapropiado e intensivo de Instagram influye negativamente en la salud mental de las personas, ya que contribuye a dificultar, cada vez más, las actividades de la vida diaria, las relaciones con la familia, en el trabajo o en el estudio.

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