Adicciones

Las drogas de diseño más usadas

¿Qué es el cristal y la “pasti”? Son altamente adictivas, y la genética juega un rol importante en ese mecanismo.

Mientras en el país algunos funcionarios se contradicen y discuten si la Argentina es un país de consumo y tránsito vs. consumo y producción, miles de personas se ven afectadas por este gravísimo flagelo que es la droga.
Cada día vemos como el narcotráfico avanza en nuestro país, y nos estamos “acostumbrando” al avance, algo que es realmente preocupante ya que la realidad demuestra una sensación de bloqueo o falta de acción por parte del Estado.
El avance del narcotráfico es evidente, y nadie lo puede negar, ya que hace unos meses, la casa del Dr. Antonio Bonfatti, Gobernador de Santa Fe fue baleada, y hace unas semanas su Ministro de Seguridad fue amenazado. Los sicarios también lamentablemente llegaron a nuestro país, y los casos más famosos fueron las ejecuciones en el shopping Unicenter hace unos años, y hace semanas atrás en los bosques de Palermo, Ciudad de Buenos Aires.
A su vez, en un caso judicial donde estaría involucrada la distribución ilegal de drogas, se hicieron grabaciones de conversaciones telefónicas, las cuales fueron reproducidas en los medios de comunicación hace unos días. En las grabaciones se mencionaban distintos tipos de drogas. Hablaban de tener ganas de consumir “pasti” y “cristal”.
En la familia de las anfetaminas, potentes agentes sintéticos que estimulan el sistema nervioso central (cerebro), podemos mencionar a MDMA (3,4-metilendioxinfetamina) y a la anfetamina. Estas dos drogas se consumen frecuentemente en los boliches, fiestas masivas y recitales. Estas sustancias ilegales generalmente se conocen con otros nombres.
El MDMA tiene varios sinónimos como “éxtasis”, su nombre más popularmente conocido, “pastilla o droga del amor”, “rola”, “pasti” o “pastela”.
Mientras que la anfetamina se conoce con los siguientes nombres “anfeta”, “tiza”, “hielo”, o “cristal”, la forma que ahora se puso de moda para nombrarla ya que tiene el aspecto de una pequeña roca de cristal que brilla.
Cuando se empezó a escuchar que personas consumían “cristal” en los medios de comunicación algunos periodistas aclararon que no se referían al vino espumante (champagne) que tiene el mismo nombre, y cuesta $350-800 dólares la botella, sino a una sustancia ilegal.
MDMA o “éxtasis” es un estimulante del sistema nervioso central que causa alucinaciones y se toma por vía oral. Tiene efectos energizantes y causa distorsiones en la percepción y tiempo. Las pastillas de “éxtasis” además de MDMA (3,4-metilendioxinfetamina) contienen anfetamina, cafeína, dextrometorfano (supresor de la tos, presente en jarabes y en medicamentos para los resfríos), y efedrina (utilizada como supresor del apetito en algunos casos de obesidad). La efedrina se hizo popularmente conocida con el triple crimen de Gral. Rodriguez, Provincia de Buenos Aires hace unos años.
Esta droga causa disminución de las capacidades mentales, temblores, dientes apretados, dolores musculares y calambres. La sobredosis puede causar ataques de pánico, pérdida de la consciencia, y hasta convulsiones.
El consumo de esta sustancia tiene riesgo de provocar deshidratación e hipertermia (aumento de la temperatura corporal), este es el motivo por el cual la gente consume tanta agua mineral en las fiestas masivas o boliches, a veces se asocia sólo con las fiestas electrónicas, pero en realidad ocurre en cualquier ámbito. Otros de los riesgos graves que puede causar es falla cardíaca o renal.
La anfetamina o “cristal” también es una droga estimulante que hasta con pocas cantidades tiene un potente efecto en el cerebro. Se puede fumar (generalmente usando una pequeña pipa de vidrio), inhalar, inyectar o tomar por vía oral. Causa un aumento de alerta y energía a corto plazo, pero después causa efectos tóxicos severos a nivel cerebral. El “cristal” también puede causar hipertermia que puede llegar a ser mortal, y en algunas oportunidades convulsiones. Es una droga muy adictiva que causa un comportamiento violento, ansiedad, miedo, paranoia, delirios, insomnio, dependencia psicológica de la droga, daña los dientes y seca la boca.
Cuando una persona tiene los dientes dañados con un aspecto “comido” y se sospecha el consumo de sustancias ilegales, las dos drogas que hay que pensar son cocaína y “cristal”.
Se ha estudiado a nivel molecular varios genes que se han asociado a los efectos que causa la nfetamina en el cerebro. Y, se ha podido identificar los genes asociados con el abuso (COMT, DRD4, y GABRA1), dependencia/adicción (ARRB2, BDNF, CYP2D6, GLYT1, GSTM1, GSTP1, PDYN, PICK1, and SLC22A3), la abuso/dependencia (AKT1 y GABRG2), y con el desarrollo de psicosis por el consumo de esta droga (DTNBP1, OPRM1, SNCA, and SOD2). Por supuesto, que los factores ambientales como los problemas personales, problemas laborales, y el ambiente donde vive esa persona influyen en el comienzo del consumo, pero después vemos como los genes participan en los mecanismos moleculares a nivel cerebral de una manera específica.
Las drogas y el avance del narcotráfico es una preocupación muy importante para nuestra sociedad porque no solo está destruyendo generaciones de jóvenes y adultos sino que también es uno de los factores responsables que genera que estemos viviendo en una sociedad más violenta y más insegura. Necesitamos que se terminen las excusas, se ejecute una solución en el corto plazo, y se implemente una sólida política de Estado que se respete a lo largo del tiempo por el resto de los gobiernos que asuman la administración de nuestro país.
Fuente: Diario Perfil

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