Adicciones

Cuando comprar se transforma en un problema

Durante los últimos años se ha notado un incremento en las personas afectadas por el síndrome de compra compulsiva, un trastorno cuya edad de inicio ha disminuido y que tiende a ser crónico. Se debe en parte a la llegada del e-commerce, pero también influyen factores sociales y culturales, ya que surge principalmente en países desarrollados donde el número de productos disponibles siempre aumenta, lo que se suma a la facilidad para la obtención de créditos y la mayor cantidad de tiempo libre.
 
De acuerdo a un estudio psicológico, ocho de cada de diez afectados por este síndrome son mujeres. La edad de inicio es alrededor de los 18 años y la media de edad de los pacientes con esta conducta es de 31 años.
 
La intensidad, la frecuencia y la duración son los tres criterios utilizados para diferenciar entre una persona que disfruta comprando o le gusta la moda y aquella que padece un problema real. Habitualmente, se diagnostica a una persona con este síndrome en caso de que realice más de 10 compras prescindibles al mes durante al menos un período de 6 meses.
 
La conducta que se manifiesta como síntoma principal es el impulso incontrolable por realizar una compra,  la posterior sensación de euforia y la inmediata urgencia de comprar otra cosa una vez que se atenúa esa satisfacción.
 

¿Cómo puedo saber si tengo este síndrome?

A continuación, algunos de los síntomas:
 
  • Tensión o excitación excesiva a la hora de comprar, con un sentimiento de urgencia por hacerlo.
  • Placer o alivio al momento de llevar a cabo la compra. Se reduce la ansiedad previa y se produce una euforia excesiva.
  • Sentimientos depresivos de vacío cuando se le priva de ese comportamiento.
  • Pensamientos constantes sobre las compras.
  • Descuido de otras actividades, ya que se invierte más tiempo del deseado en comprar.
  • Mentir respecto al tiempo o dinero empleado en las compras.
  • Irritabilidad, nerviosismo e insomnio.
  • Conflictos con la familia, pareja, amigos, etc.
 
 

¿Cómo se puede tratar?

El tratamiento de este síndrome implica cuatro fases fundamentales. La primera es la motivación para el cambio, para prepararse y querer hacerlo realidad. En segundo lugar, es necesario tener un control del entorno para que no vuelvan el deseo de comprar, para lo cual es necesario evitar situaciones como visitar centros comerciales o navegar por sitios web de compras.
 
En una tercera fase, se debe enfrentar la situación de riesgo siempre acompañado por alguien o el terapeuta y reemplazar esa actividad por otra como el deporte. En la última etapa, es muy importante la prevención para evitar recaídas.
 
Los familiares, amigos o la pareja cumplen siempre un papel fundamental a la hora de ayudar a estas personas. Tienen dos funciones importantes: acompañamiento y control. Por un lado, sirven de apoyo, ya que superar este tipo de comportamientos resulta duro y, por otro, contribuyen a controlar estas conductas y a reducir la frecuencia e intensidad.
 
Ese fue el caso de Verónica, paciente de Fundación Manantiales. Su hermana Patricia advirtió que estaba comprando por encima de sus posibilidades pero Verónica siempre tenía una excusa. “Decía que le habían aumentado el sueldo o que le habían dado una bonificación por rendimiento. Era poco creíble pero confirmé todo un día que estaba en su casa y abrí el resumen de su tarjeta, era una cifra muy lejana a sus posibilidades de pagar”.
 
Al confrontarla, Verónica lo negó pero terminó admitiendo todo ante la angustia de no saber cómo haría para saldar su deuda. “Busqué en internet y encontré que Manantiales tenía una terapia específica para este problema y allá fuimos a consultar”, cuenta Patricia. Desde hace seis meses Verónica concurre tanto a terapias individuales como grupales: “Me doy cuenta de que lo que superé. Antes, pasar frente a una vidriera era un vértigo terrible. Ya no. Ahora no me llama tanto la atención. Mi autoestima mejoró, siento que puedo intentar el proyecto que me proponga, que voy a tener capacidad de ahorro, que me voy a poder ir de vacaciones. Ahora puedo planificar”.
 
Si sufrís de este síndrome o conocés a alguien que lo esté padeciendo, comunicate con nosotros al 2400-3400 o envianos un mensaje 097443400 que te asesoraremos al respecto.

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