Adicciones

TABACO Y MARIHUANA EN PERÍODOS DE GESTACIÓN

Exposición prenatal al tabaco y la marihuana
 
Entre las influencias que reciben los fetos en su etapa de gestación, el uso materno de varias sustancias es un factor de riesgo importante para su mal desarrollo. Los cigarrillos son una de las sustancias más comúnmente utilizadas durante el embarazo, especialmente entre mujeres jóvenes de bajos ingresos y con baja educación.
Datos recientes de la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud en los Estados Unidos, indican que el 15,9% de las mujeres embarazadas continúan fumando durante el embarazo. Casi un tercio (30%) de las mujeres embarazadas que fuman durante el embarazo también informan haber consumido marihuana, y es probable que este número aumente dada su legalización en cada vez más estados del país norteño.
Uno de los posibles efectos más persistentes del tabaquismo prenatal y la exposición a la marihuana, es que el feto no crezca según la tasa de crecimiento prevista durante el embarazo, lo que puede provocarle problemas tales como menor longitud, peso y circunferencia de la cabeza al nacer.
 
 
El estrés y la ira materna como mediadores
 
Las madres que continúan usando sustancias durante el embarazo tienen más probabilidades de estar estresadas o deprimidas, y tienen síntomas más altos de ira. El equilibrio emocional de la madre embarazada puede verse comprometido por la ira y el estrés maternal, lo que lleva a un deficiente equilibrio emocional infantil.
Además del estrés, los estudios indican que el tabaquismo está asociado con la hostilidad, que se caracteriza por actitudes y creencias negativas hacia otras personas y episodios frecuentes e intensos de ira y agresión. A su vez, se ha informado que las consumidoras de marihuana tienen niveles más altos de hostilidad mientras están bajo la influencia de la marihuana, incluso al día siguiente de haber consumido. Por lo tanto, la relación entre los riesgos prenatales y el desarrollo infantil también puede estar mediada por experiencias maternas de estrés y peligro durante y después del embarazo.


Fuente: NIDA (National Institute on Drug Abuse)
 

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