Adicciones

El 53% de las personas alcohólicas tiene problemas en el trabajo, y el 47% familiares

Un grupo de profesionales de la Facultad de medicina de la Unne analiza los problemas personales y sociales de quienes son adictos al alcohol. El trabajo se realizó con internos del hospital psiquiátrico de la capital provincial.

El 47 por ciento de las personas adictas al alcohol tienen problemas familiares en tanto que el 53 por ciento experimenta conflictos en el trabajo. Así lo indica un estudios realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Unne quienes explicaron también que el trabajo es parte de una investigación más amplia referida a las problemáticas adictivas y a la construcción social del consumo en pacientes que concurren a centros asistenciales. La tarea se realizó sobre pacientes del Hospital Psiquiátrico de esta capital.

Un estudio de la Facultad de Medicina de la Unne analizó los trastornos asociados al consumo de alcohol en pacientes con diagnóstico de alcoholismo internados en el Hospital Psiquiátrico de la capital correntina. Los investigadores coincidieron en que la pérdida de vínculos familiares, violencia y problemas laborales son algunas de las consecuencias, y muchos pacientes pese a su tratamiento no consideran al alcoholismo una enfermedad.

«La investigación buscó explorar un poco más en las consecuencias sociales, familiares, personales que causa el alcoholismo, así como en detalles que hacen que una persona llegue a una situación límite frente al alcohol» explicó Lorena Dos Santos, Magíster en Salud Mental, autora del proyecto junto a Mabel Valsecia y Elvira Verges.

La investigadora comentó también que el estudio forma parte de un proyecto de investigación más amplio sobre «Problemáticas adictivas y construcción social del consumo de sustancias en pacientes que concurren a centros asistenciales sanitarios de Corrientes» en el que se abordan distintos aspectos de las adicciones, desde los trastornos físicos, psíquicos, sociales y personales.

En este estudio en particular sobre los problemas personales y familiares que acarrea el consumo de alcohol, se trabajó con pacientes internados en la Comunidad Terapéutica del Hospital de Salud Mental San Francisco de Asís, son pacientes que se internan durante tres meses luego de haberse desintoxicado y superada la instancia crítica de adicción.

Entre las conclusiones de los profesionales resalta el hecho de que la mayoría de los pacientes en recuperación reconocían el peligro del consumo de alcohol y un alto porcentaje pese a los tratamientos a los que se somete sigue sin considerar al alcoholismo como una enfermedad.
 
«Esto disminuye las posibilidades de éxito del tratamiento» explicó y aclaró que muchos pacientes piensan que el alcoholismo es un problema de conducta o gusto por la bebida y no una enfermedad.

Sobre otras observaciones realizadas, indicó que el 47 por ciento de los pacientes tuvo problemas familiares graves a causa de su adicción, como ser violencia familiar y abandono de la pareja y los hijos.

Además se detectó que un 53 por ciento tuvo problemas laborales de importancia como ser suspensiones, ausencias prolongadas y pérdida del trabajo. La gran mayoría de las personas estudiadas empezó a beber muy joven, y cuenta con antecedentes de familiares directos con problemas con el alcohol. En general se iniciaron en el consumo por recomendaciones de amigos y del círculo familiar.

La mitad de los pacientes del hospital psiquiátrico tiene información suficiente sobre las consecuencias del consumo del alcohol, y reconocen que cuentan con apoyo familiar para intentar superar el problema. Desde la Unne explicaron que en general el consumo excesivo de alcohol lo realizan las personas estando solas o en compañía de amigos o familiares, pero no frente al grupo familiar directo (pareja e hijos).

«El alcoholismo va más allá del bebedor y produce efectos sobre la familia, la pareja, el trabajo y las actividades sociales, lo cual enfatiza la necesidad de desarrollar acciones de prevención» explicó la autora del proyecto. Señaló también que el estudio permitió «enfocar» la mirada sobre los efectos en la faz personal y familiar, como forma de reafirmar que se trata el alcoholismo de un problema que escapa a lo médico, y requiere un abordaje interdisciplinario dada la complejidad de las consecuencias que traen.

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