Adicciones

Uruguay: de cada cinco delitos protagonizados por chicos, uno está relacionado a drogas

EDUARDO DELGADO
La incidencia del consumo de drogas en los jóvenes privados de libertades es muy superior a la media. Uno de cada cinco delitos que cometen está relacionado al consumo de drogas, según un informe oficial.
Un relevamiento a 177 jóvenes de entre 13 y 17 años que son parte del Sistema de Ejecución de Medidas a Jóvenes en Infracción (Semeji) muestra datos escalofriantes sobre su entorno familiar, amistades y consumo de drogas, en que delinquir parece la crónica de un destino anunciado.
La relación droga y delitos en adolescentes infractores de la ley. La experiencia de Bolivia, Chile, Colombia, Perú y Uruguay, es un informe que estos países entregaron a la OEA y la ONU.
A los entrevistados en Uruguay se les consulta si hubo períodos de su vida en que consumieron todos o casi todos los días drogas. Los resultados fueron que el 61% consumió marihuana de forma cotidiana, 42,4% pasta base, 32,4% alcohol y 26,6% cocaína.
Cerca del 35%, un tercio de los adolescentes infractores, consumió alcohol el mismo día de la comisión de la infracción. Además, uno de cada diez consumió marihuana, cerca del 5% pasta base, 2,6% cocaína y 1,5% alguna sustancia inhalable el mismo día de la comisión de la infracción, expresa el informe.
Agrega que «sin duda los niveles de consumo de drogas de los jóvenes internados en los hogares del Semeji tienen características e intensidades muy diferentes a las de la media poblacional y, por supuesto, a las de los jóvenes que están insertos en la educación secundaria».
Entre las características que definen a estos jóvenes, el estudio menciona que «se trata de hogares pobres, donde el altísimo consumo de sustancias psicoactivas es otra de las características que los define». Agrega que «la semejanza de resultados tanto con los consumos de niños en situación de calle, como con los de población carcelaria, lo evidencian».
RIESGO. Entre los 12 y los 15 años es el período de mayor riesgo, expresa el informe. Es ahí «donde se da el abandono escolar, se inician en el consumo de alcohol y drogas ilícitas y comienzan las infracciones de la ley».
El informe señala que se trata de jóvenes que provienen de familias con un alto grado de vulnerabilidad», fundamentalmente hogares donde el único referente es la madre, ya sea sola (32,8%) o con su pareja (10,7%).
«Son gurises que vienen de una vulnerabilidad terrible y donde la droga forma parte de lo cotidiano. Dentro de lo que es su diversión está la pelota de fútbol, la calle y las drogas», relató a El País Héctor Suárez, coordinador del Observatorio Uruguayo de Drogas.
El especialista hizo hincapié en que uno de los puntos más relevantes de este estudio es conocer que uno de cada cinco delitos cometidos por estos jóvenes está relacionado con el consumo de drogas.
«El bajo nivel educativo se constató al realizar el estudio», por lo que en algunos casos fue necesario «traducir las preguntas a la posibilidad de comprensión de los encuestados».
Sólo el 17% de los jóvenes alcanzó un año de Secundaria aprobado, cuando entre sus madres fue de 32% y de 29% entre sus padres. «Ello es un indicativo de que si estos jóvenes no son reintegrados al sistema educativo, quedarán en un nivel educativo inferior al de sus hogares de origen, lo cual también implicará una inserción social peor que la de sus padres y futuros hogares con contextos de mayores riesgos que los que ellos tuvieron», pronostica el documento.
«Al preguntarles sobre sus actividades durante el día, un 30% reconoce como parte de las mismas robar y un 13,3% consumir drogas». Los episodios de violencia «son parte de la vida cotidiana y de la historia familiar de los jóvenes internados»; un 42% dijo que recibió algún tipo de maltrato físico de alguno de sus padres
Los episodios violentos continúan en los ámbitos educativo, siendo víctimas de agresiones de otros compañeros (13,6%), participando en un grupo que molestaba a un compañero que estaba solo (34%), agrediendo a un compañero que estaba solo (18%), participando en un grupo que comenzaba una pelea con otro grupo de compañeros (45%), o incluso agrediendo físicamente a un profesor (21,5%).
El 36% de estos jóvenes en alguna oportunidad ha dormido más de dos días en la calle por no tener a donde ir. Un 28% pidió dinero en la calle o hurgó la basura porque no tenía para comer. Un 4% ha concedido o entregado favores sexuales por dinero o drogas. El 1% ha sufrido abuso sexual.

LAS CIFRAS

42,4%

Porcentaje de encuestados que dijo que consumió pasta base en períodos de su vida; 61% consumió marihuana y 32,4% alcohol.

35%

De los consultados afirmó que consumió alcohol el día que delinquió, el 5% marihuana y el 2,6% cocaína.
El País Digital

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